CUEVA DEL TESORO

Cuando el peque tenía poco más de un mes, nos dispusimos a hacer la primera salida aparte de paseos y comidas fuera de casa.

No sabíamos qué tal se portaría, así que decidimos ir cerca y a un plan que fuera cortito. La elección: la Cueva del Tesoro.

La Cueva del Tesoro pertenece al conjunto de cuevas de El Cantal, situado en el Rincón de la Victoria. Es la única gruta visitable de origen geológico marino que hay en Europa (las otras dos que existen en el mundo se encuentran en México y China).

Los lunes la entrada es gratuita, así que aprovechamos para ir ese día. La visita es con audioguía.

Se puede bajar a la gruta por unas escaleras, donde vemos restos hallados en el interior de origen prehistórico (Neolítico) y de la época árabe, y también se puede bajar en ascensor.

La primera sala que encontramos es la Sala de la Virgen, de la que salen dos galerías que recorreremos más adelante. Recibe este nombre debido a que Don Manuel Laza Palacios, último investigador de la cueva, descubrió esta sala el 12 de octubre de 1951 (día de la Virgen del Pilar).

Continuamos la visita por el pasillo de la izquierda para visitar las siguientes salas.

Sala Pozo del Suizo: recibe este nombre por Don Antonio de la Nari, apodado el Suizo, un mítico buscador del famoso tesoro de la cueva.

El Suizo, durante su estancia en la cueva, hizo todo lo que pudo: excavó una red de pozos interconectados, removió tierra, minó en todas las direcciones… Dedicó 30 años a estos trabajos y murió en la cueva como consecuencia de la explosión de uno de los barrenos que había colocado para abrirse camino entre una galería y otra.

Sala de Marco Craso. Recibe este nombre porque dicho tribuno romano estuvo oculto en esta cueva. Se vio obligado a huir de Roma tras el asesinato de sus padres y hermanos. Huyó acompañado de dos amigos y diez criados, y estuvo escondido durante 8 meses. En esta sala es donde mayor número de formaciones marinas encontramos, viendo cómo el agua talló la roca a su antojo cuando la cueva se encontraba sumergida.

Especialmente bonita es la galería que une esta sala con la Sala del Águila.

Siguiente parada: la Sala del Águila. La leyenda de la Cueva del Tesoro hace referencia al tesoro de los 5 reyes de la dinastía Almorávide que fue escondido en esta ruta el 22 de febrero de 1145. Se supone que estuvo oculto aquí 9 meses. Es una sala muy amplia y merece la pena observarla detenidamente.

Recibe el nombre de El Águila por una formación rocosa con la forma de esta rapaz cayendo en picado. También hay una forma que se asemeja a un camaleón. Nosotros no las encontrábamos y tuvimos que preguntar a dos mujeres que trabajaban allí.

Sala de Noctiluca. La diosa Noctiluca era la diosa Luna del Mediterráneo en la Malacca Tarresia. Manuel Laza situó el santuario fenicio de esta diosa en esta sala basándose en el hallazgo de un betilo donde se encontraron cenizas de animales.

Esta sala es llamativa por sus pequeñas pozas naturales en la piedra y la escalera que nos lleva a la siguiente sala.

La Sala del Volcán es la más profunda de la Cueva del Tesoro. Don Manuel Laza la bautizó con el nombre de Sala del Volcán por el ligero aumento de temperatura debido a la falta de aire.

Existe la leyenda de que la Cueva del Tesoro conecta con el mar. Me resultó muy llamativo el balcón natural que nos asomaba a esta inmensa sala con una caída de varios metros.

Volvemos sobre nuestros pasos y, tras volver a la Sala de la Virgen, tomamos la galería de la derecha y nos dirigimos a la Sala de los Lagos.

La Sala de los Lagos es la sala más grande de la cueva y la ubicación más húmeda. Podemos encontrar algunas estalactitas y estalagmitas además de dos lagos que, gracias a la iluminación, se ven especialmente bonitos.

El primer plan con el peque fue muy bien. Desde que lo puse en el porteador se quedó dormido. Este plan se puede hacer sin problema con un porteador pero no con un carrito de niño chico puesto que, aunque tiene ascensor, en el resto del recorrido hay varias zonas de escaleras y tramos húmedos, sobre todo en la Sala de los Lagos.

Los perros no están permitidos, como en todas las cuevas que hemos visitado, así que Luna tuvo que quedarse en casa esta vez.

Para ver más fotos, pinchar aquí.

Visita realizada el 10/06/2019

Si os ha gustado la entrada y os ha sido útil para organizar vuestro plan, agradecería mucho vuestra ayuda para el mantenimiento del blog.

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