CASTELLAR DE LA FRONTERA

Estuvimos en este lugar hace 8 años, pero queríamos volver de nuevo para hablar de él en el blog.

Es un lugar muy curioso. Desde fuera, parece un castillo como otros muchos que hemos visto.

Dejamos el coche en el pequeño aparcamiento que hay a la entrada del castillo (coordenadas: 36.319744, -5.452622).

Mientras accedemos, es como entrar en una fortaleza medieval.

El encanto de este lugar es que, tras los muros, nos encontramos con un típico pueblo blanco de la sierra de Cádiz, con casas encaladas y calles estrechas.

Una de las cosas que más me gustó cuando vine en abril fue la cantidad de flores que tenía. Y en julio seguía habiendo muchas, así que da igual en qué época del año vayáis, siempre va a estar precioso.

Recorrimos en media hora el interior del castillo, que no es muy grande, parando a hacer mil fotos y disfrutando del lugar.

Salvo que vayáis plano en mano, es fácil no visitar un pequeño mirador que hay en el castillo donde disfrutar de una panorámica del embalse.

En el plano venía marcado el Ayuntamiento y la Iglesia, pero como ambos edificios estaban cerrados, no vimos más que unas fachadas blancas.

Como buen pueblo, no podían faltarle las mascotas.

Una diferencia sustancial que sí noté es que, cuando vinimos hace 8 años, el pueblo estaba lleno de vida, había muchos hippies viviendo allí, con muchas tiendas de artesanía abiertas al público… y en esta ocasión, había muy pocas tiendas y casi todas las casas eran viviendas rurales para alquilar.

Una vez visto el Castillo de Castellar de la Frontera, bajamos al pueblo, que se encuentra a unos 10 minutos en coche y aparcamos allí (coordenadas: 36.285722, -5.420455).

La zona interesante a visitar se encuentra en la Plaza de Andalucía.

Allí están el Ayuntamiento y la Iglesia del Divino Salvador (Santuario del Santísimo Cristo de la Almoraima), un edificio muy moderno y sobrio de 2008 que acoge la imagen del Santísimo Cristo de la Almoraima: una talla del siglo XVI al que se le atribuyen numerosos milagros.

Posee un enorme campanario de cemento, que se parece más a una escalera de incendio de prácticas como las que tienen los bomberos en sus parques, que a un campanario. Al menos, gana encanto con los nidos de cigüeñas.

Vista la plaza, fuimos a buscar dónde almorzar. El lugar elegido: El Bodegón. No es un sitio  barato, pero el interior era muy original con su papel pintado y sus cuadros de caras con grandes ojos. Las camareras eran muy amables. Pedimos media ración de hummus, pulpo y lagarto (un corte del cerdo). Todo muy bueno. De postre pedimos banoffee: un pastel de galleta, plátano, dulce de leche y nata. Bastante contundente, pero muy bueno. El importe de la cuenta: 38.40 €.

Queríamos bajar la comida, así que finalizamos la visita al pueblo con un paseo por la Avenida de las Adelfas, donde se encuentran bastantes esculturas.

Este día traíamos a Luna y hacía mucho calor para ella, así que volvimos pronto al coche. Ya no hacía temperatura para ir con Luna a hacer planes y debería quedarse en casa hasta final del verano.

Para ver más fotos, pinchar aquí.

Para descargar el plano de Castellar de la Frontera, pinchar aquí.

Visita realizada el 7 de Julio de 2018

Si os ha gustado la entrada y os ha sido útil para organizar vuestro plan, agradecería mucho vuestra ayuda para el mantenimiento del blog.

Donar PayPal

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.