GRAZALEMA

Tras hacer una ruta de senderismo visitando la Cueva de las Dos Puertas, y almorzar en el Mesón El Simancón, nos dispusimos a visitar el pueblo.

Me sorprendió mucho encontrar la oficina de turismo abierta, con un amplio horario de atención al público y con un hombre que hablaba perfectamente en Inglés, lo cual pudimos comprobar cuando atendía a unos turistas extranjeros delante de nosotros. Él nos dio el plano que adjunto al final de esta entrada.

Nos fue muy complicado aparcar y tuvimos que dejar el coche a las afueras del pueblo.

Comenzamos la visita por el Barrio Nazarí, el cual está lleno de gatos y gallinas. Allí  se encuentran la Fuente Abajo: de origen visigodo y caracterizada porque sus ocho chorros se sitúan en ocho rostros diferentes; y el Lavadero Público, donde encontramos un panel informativo que nos explica de forma cercana cómo vivían antiguamente, y el papel de los lavaderos en las tareas domésticas de las mujeres.

La zona del barrio nazarí cercana a la Plaza de los Asomaderos es muy bonita, ya que tiene muchos arcos.

El siguiente destino fue la Iglesia de la Aurora, un edificio del siglo XVIII. Me resultó un poco desconcertante ver que la parte frontal se conservaba en piedra pero el resto del edificio es de ladrillo. Tiene una explicación, según leí en la pagina Raíces de Grazalema: <<El rectángulo utilizado en la traza del edificio representaba el mundo y lo terrenal, que el fiel ha de abandonar al ingresar al interior de la iglesia…>>. Obviamente, siendo por la tarde estaba cerrada; fue una pena porque, según leí, por dentro es ovalada. A Miguel le resultaron llamativos los achinadísimos ojos de la Virgen que preside la entrada.

Pasamos al lado del Ayuntamiento y llegamos al monumento del toro de cuerda. Esta ancestral tradición viene del gusto que tiene el hombre de jugar con el toro, desafiando la fuerza de éste y asumiendo un riesgo a cuerpo limpio. Hay que aclarar que en la realidad, los cuernos del toro son cubiertos con bolas para no sufrir una empitonada del animal.

Justo al lado se encuentra la Iglesia de la Encarnación, del siglo XVII y origen mudéjar. En sus orígenes estaba dedicada a San Atanasio, pero a raíz de una epidemia de cólera se cambio su titularidad a Nuestra Señora de la Encarnación, ya que, según la tradición popular, fue ella quien erradicó la enfermedad.

Lo más llamativo de esta iglesia es una costumbre que estuvo activa hasta hace sólo 30 años: los hombres y mujeres accedían a la iglesia por puertas separadas.

El empleado de la oficina de turismo nos aconsejó que en la visita recorriéramos hacia arriba la Calle Piedras y Calle San José y bajáramos por Calle del Carmen y Doctor Mateos Gago. Así lo hicimos y disfrutamos de las estrechas callejuelas que salían a ambos lados de esas calles.

Durante el recorrido encontramos la Fuente Puentezuela. De origen visigodo, debe su nombre a la calle en la que se ubica. Los chorros salen de dos rostros manantes diferentes.

Aquí encontramos un panel informativo que nos cuenta una curiosa distinción que hacen los habitantes de Grazalema entre “jopiches y jopones” en función de en qué zona del barrio vivan. Os la cuento porque me resultó muy graciosa.

La palabra “hopo” o “jopo” se refiere figurativamente al pene del toro. En el Barrio Alto vivían los jopones (pene grande): proletarios y rudos, por lo que se presuponían “mejor dotados” que los habitantes del Barrio Bajo: los “jopiches” (pene chico), la clase alta, más finos y aburguesados. En la zona baja estaban las mejores casas del pueblo y los edificios del Estado. El Barrio Alto pertenecía a la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, y el Barrio Bajo a la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles. Esta distinción se conserva aún, aunque vaya perdiendo su carga social, religiosa y sexual.

La Calle San José desemboca en la Iglesia de San José: monumento religioso del siglo XVII y único vestigio del Convento de las Carmelitas.

Justo al lado se encuentra un parque lleno de vida, frecuentado igualmente por personas mayores y por niños.

El empleado de la oficina de turismo nos hizo mucho hincapié en que visitáramos el Mirador de los Peñascos, así que antes de regresar por el itinerario recomendado, pasamos a verlo. Desde aquí obtenemos una buena panorámica del pueblo, aunque después de haber hecho la ruta por la mañana, no nos pareció gran cosa.

Ya de camino de vuelta vimos la Iglesia de San Juan. Está tan mimetizada con los edificios de alrededor, que si no fuera por el campanario pasaría desapercibida.

Así finalizamos la visita que nos llevó aproximadamente una hora y media. Fue una pena no poder ver el interior de las iglesias, pero únicamente abren en horario de culto.

El pueblo es bonito, con la arquitectura típica de los pueblos blancos de Cádiz, pero quizás ha perdido el encanto de un pueblo tranquilo y no turístico.

Para ver más fotos, pinchar aquí.

Para descargar el plano de Grazalema, pinchar aquí.

Visita realizada el 05/05/2018

Si os ha gustado la entrada y os ha sido útil para organizar vuestro plan, agradecería mucho vuestra ayuda para el mantenimiento del blog.

Donar PayPal

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .