DÍA 5: BLED, VELIKA PLANINA, SKOFJA LOKA, LIUBLIANA

26 de Mayo de 2018

Quinto día en Eslovenia, hoy nos tocaba mucha carretera. Primero iríamos a visitar Velika Planina. Después de estar el día 3 en Vogel y descubrir que aquello era un secarral pedregoso, iba con miedo de cómo nos encontraríamos Velika Planina. Tal y como dijo Miguel, sólo podíamos ir y ver qué encontrábamos…

Estábamos a una hora de Velika Planina y por el camino recorrimos muchos pueblos encantadores llenos de carteles de políticos. En breve serían las eleciones y tenían todo empapelado.

Aparcamos el coche sin tener que pagar (¡yuhuuu!) (coordenadas: 46.306225, 14.608507) y nos dirigimos al teleférico. En este caso tomaríamos el teleférico y después un telesilla. El precio conjunto: 15 €. Esperamos la cola y accedimos cuando nos tocó.

El tramo de subida era más espectacular que el teleférico de Vogel y en esa zona al menos había un poco de sol.

Cuando nos bajamos pusimos rumbo al telesilla. Se puede hacer el tramo de telesilla andando, pero cuando vimos desde arriba todo el tramo que era y el desnivel que tenía, nos alegramos de incluir el telesilla en el ticket.

Según subíamos, entramos de lleno en un banco de niebla; en algunos momentos no se veía nada. Al llegar a la cima, te indicaban hacia dónde tenías que salir.

Antes de llegar a la zona donde no puedes continuar, hay una parada del teleférico, pero nosotros continuamos hasta lo más alto, donde ya no se podía seguir más.

Cuando finalizamos el trayecto, descubrimos dos cosas: la primera, que estaba todo verde tal y como vi en las fotos; la segunda, que estábamos bajo un manto denso de nubes que no se irían en todo el día. Con una de cal y otra de arena, nos dispusimos a visitar el lugar.

Menos mal que llevaba el mapa topográfico de esta zona descargado. Al llegar, no había indicaciones por ningún lado de hacia dónde debes dirigirte… Os facilito el track de lo que visitamos nosotros. Fuimos recorriendo los senderos que se veían más o menos claros para llegar al poblado de Velika Planina. En todo momento íbamos cuesta abajo.

El pueblo de pastores en Velika Planina está compuesto por alrededor de 140 cabañas y es reconocible por su típica arquitectura, símbolo de Velika Planina.

Los tejados de las cabañas están recubiertos con las típicas tejas de abeto que llegan casi hasta el suelo. Aunque dicen que está especialmente animado en el período de junio a septiembre, cuando los pastores con su ganado permanecen de pastoreo, al ir a finales de Mayo únicamente había familias que habían alquilado cabañas como alojamiento de vacaciones.

Nos acercamos a visitar la capilla de la Virgen de las Nieves, utilizada por la gente para comer a su alrededor.

Llegados a este punto, nos dispusimos a cerrar la circular, parando antes a visitar la Cueva Vetrnica. Ahora nos tocaba subir todo lo que habíamos bajado y la humedad del ambiente hizo este tramo un poco pesado.

Nos desviamos un poco del camino para visitar la cueva. Tanto la bajada como la subida  a la cueva tenían cierta complicación, y al tener restos de nieve aún, no pudimos entrar en su interior.

De vuelta al teleférico recorrimos otra zona de casas. En este caso estaban más cerca entre ellas.

En total recorrimos más de 3 kilómetros por esta zona, aunque se puede recorrer mucho más. Simplemente quisimos ver lo más destacado.

Como habíamos hecho una circular, aprovechamos y nos subimos en la parada del teleférico que nos pillaba más cerca (la que antes descartamos).

Hay que observar muy bien los horarios del teleférico (“cable car”), ya que en el telesilla puedes subir en cualquier momento, pero el teleférico tiene horarios de salida.

De vuelta en el coche, nos dispusimos a buscar dónde almorzar. Skofja Loka estaba a una hora y eran ya las 13:00 pasadas. Temíamos tener algún imprevisto por obras en la carretera (lo cual no sería extraño con la experiencia que llevábamos en el viaje) y llegar demasiado tarde a almorzar allí, así que paramos en el precioso pueblo de Kamnik a almorzar. El sitio: Gostilna in galerija Majolka. El lugar era bastante bonito por dentro.

En cuanto a la comida, yo fui a lo seguro y pedí Imperial Goulash (estofado de ternera) y Miguel pidió Pork File in Teran Sauce (cerdo con salsa de vino Terán acompañado de arroz). De postre pedimos Kostrska Cream Cake (hojaldre con crema pastelera, aunque yo pensaba que sería otra cosa). Todo estaba bueno, sobre todo el postre. Pedí un poco de pan y me pusieron pan para 8 personas. 😀 La cuenta fue sólo de 24.50 €. Está claro que almorzar en los pueblos es mucho más económico que en la ciudad.

Tras el almuerzo, pusimos rumbo a Skofja Loka. El camino era muy bonito. Recorrimos muchos pueblos, todos con su iglesia.

Cuando llegamos a Skofja Loka, la máquina del parking (coordenadas: 46.168000, 14.304756) tenía un mensaje que informaba de que el aparcamiento era gratis, así que nos ahorramos tener que pagar.

Es considerado uno de los pueblos más bonitos de Eslovenia, y tras visitarlo comprendí el por qué: está lleno de rincones muy bonitos.

Tiene dos iglesias principales:
– La iglesia de los Capuchinos (Kapucinski samostan).
Tenía un encanto especial e irradiaba tranquilidad. Posee unos bonitos frescos en sus paredes.

– La iglesia de San Jacobo (Cerkev Sv Jakoba).
La primera iglesia fue construida en 1271, y la actual en el siglo XV. Su campanario mide 56 metros de alto, pero lo que hace espectacular a este iglesia es su interior. El estilo gótico con su techo en bóveda de estrella era increíble. Es de esas situaciones en las que me alegro de cargar con mi cámara réflex. Cobraban 8 € por iluminar la iglesia y ciertamente estaba muy oscura; gracias a la cámara pude sacar buenas fotos.

Aunque las iglesias eran muy bonitas, lo más conocido de este pueblo es la Plaza Mestni (Mestni Trg).

Al estilo de Radovljica, guarda el encanto de una plaza de cuento, lleno de casas preciosas y coloridas.

Pero sin duda, lo que más nos llamó la atención fue su fuente. A Miguel le gusta beber de todas las que encuentra y al ver ésta se quedó desconcertado… ¿Cómo salía el agua? Dimos vueltas por todos lados hasta que una vecina del pueblo le sonrió, hizo un gesto y salió agua. ¿Queréis saber como?

La fuente tenía dos caños. ¿Los dos funcionaban igual? El mío funcionaba mejor… 😛

Tras provocar un efecto llamada y hacer que la fuente se llenara de turistas golpeando la piedra, continuamos nuestra visita hacia el castillo.

Dentro hay una exposición de arte, pero no entramos a verla, sólo paseamos por los alrededores. Desde aquí hay unas bonitas vistas.

Visto el pueblo, pusimos de nuevo rumbo al coche. Aún nos quedaba media hora para llegar a Liubliana.

Íbamos con cierta prisa porque nos alojábamos en un apartamento y la chica que lo llevaba nos dijo que debíamos estar allí antes de las 19:00. Sinceramente, fue EL PEOR ALOJAMIENTO de todo el viaje. Hospedarse en Liubliana, al ser la capital, era bastante más caro y, teniendo en cuenta que allí no se puede aparcar en ningún lado, no queríamos alojarnos muy lejos del centro. Elegimos la opción “Estudio” en The Lie Design Apartments. Tenía aparcamiento gratuito en la calle, un baño completo, cocina y el dormitorio. Con lo que no contábamos era con su techo extremadamente abuhardillado. Durante el poco tiempo que estuvimos allí, yo terminé con dolor de espalda de estar agachada y perdí la cuenta de la cantidad de veces que Miguel se golpeó la cabeza. Con el 1.80 de estatura de Miguel y el 1.73 mío, apenas teníamos un metro de espacio para estar de pie; en el resto de la habitación debíamos andar agachados. Os aseguro que las fotos no reflejan lo angustioso de la habitación.

Nos refrescamos un poco y salimos rápidamente de la habitación. Como era relativamente temprano, queríamos aprovechar la tarde y visitar el centro de Liubliana y el parque Tívoli.

En quince minutos ya estábamos en el centro de Liubliana, y los edificios con el atardecer se veían muy bonitos. Me recordaba a Viena.

Luego dimos un paseo por el parque Tívoli. Es enorme y sólo recorrimos una pequeña parte. Me gustó muchísimo: amplio, muy verde, tranquilo… Me encantaría que hubiera un parque así en Málaga.

Se nos hizo la hora de cenar. En Eslovenia es muy habitual comer carne de caballo y queríamos probarla. Por ello fuimos a un sitio que se llama Hot Horse: una hamburguesería especializada en carne de caballo. Mi hamburguesa estaba muy buena  (Horseburger) pero la de Miguel de trozos de carne (Zrebickov Zrezek) estaba mucho mejor. Eran enormes, pero les fallaba el pan. Los camareros fueron muy amables con nosotros. Nos gusta terminar de comer con algo dulce así que, en el camino de vuelta la hotel, pedimos en una pastelería (Mlinar) un dulce de cerezas (Visnjev Strudel).

Liubliana de noche es muy bonita, y aunque el castillo iluminado de rosa no me convenció, todo se veía precioso.

Finalizábamos así el día. Al llegar a la habitación, me encontré una carta con un inmenso listado de obligaciones para los inquilinos que me indignó aún más. Aunque el precio de la habitación eran 45 €, cobraban adicionalmente 30 € en concepto de “limpieza” (sí, 30 €)… Pues cobrando eso, exigían encima que los utensilios de cocina no sólo se lavaran sino que se colocaran exactamente donde estaban, que no movieras ni un sólo mueble, que sacaras la basura, no podías enchufar ningún aparato eléctrico de alto consumo energético aparte de los que poseía el piso… en fin: un lugar NADA RECOMENDABLE.

Aún así, y aunque más que un colchón lo que había era un futón, con 17 kilómetros, 255 metros de desnivel acumulado (85 plantas) y muchas horas de coche en el cuerpo, nos dormimos rápido aunque no descansamos bien.

Al día siguiente visitaríamos Liublana a fondo.

Para ver más fotos, pinchar aquí.

DÍA 6: LIUBLIANA

ÍNDICE DEL VIAJE

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2 comentarios en “DÍA 5: BLED, VELIKA PLANINA, SKOFJA LOKA, LIUBLIANA

  1. Hola chicos! Me encanta vuestro post. Viajamos a Eslovenia la próxima semana y tengo una duda. el precio de telesilla y teleférico de Velika Planina es de 15 euros, pero ida y vuelta o solo un trayecto sencillo? En que parada hay que bajarse para ver las casitas? Gracias!

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    • Buenos días Sonia:
      15 € es el precio por persona de ida y vuelta.
      Nosotros nos bajamos en la última. Aunque en la penúltima ya se ven algunas casas, el poblado de Velika Planina está a un rato andando. En la entrada puedes ver un track (un camino sobre el mapa) con la zona que recorrimos, pero puedes andar mucho más si quieres.
      Un saludo y os deseo que os haga buen tiempo.

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