DÍA 1: MÁLAGA – VENECIA – BLED

22 de Mayo de 2018

Después de los viajes a Tailandia y Japón, este año le prometí a Miguel no meterle semejante paliza de avión y quedarnos más cerca.

Tras el viaje a Japón, y sobre todo el día de Nikko, quedé un poco traumatizada con hacer viajes cuando llueve. Es por ello que, al ver el pronóstico de tiempo para nuestro destino durante los días que estaríamos allí, me vine abajo. Miguel me dijo que estaba todo sacado y ya sólo podíamos esperar que no fuera tan malo como las previsiones decían…

Sea como fuere, comencé este viaje muy negativa, y el primer día no ayudó.

Salimos de Málaga en el vuelo de las 9:45 de Vueling. Habíamos oído y leído de muchos retrasos en esta compañía las últimas semanas y estábamos preocupados. Aunque un poco más tarde de lo previsto, salimos “bien” de Málaga.

El problema vino al llegar a Barcelona, donde teníamos escala. Debíamos salir a las 14:00. Sin avisar de nada, vimos en los paneles que retrasaban el vuelo a las 14:30, después a las 15:00, 15:30… y mi grado de desesperación iba en aumento. Al llegar a Venecia teníamos que coger un coche de alquiler y llegar hasta Bled. El tiempo pasaba y pasaba sin explicaciones… Cuando por fin subimos al avión eran las 17:00. Pero en el avión tuvimos que esperar aún media hora más para salir. El piloto nos dijo por megafonía que el retraso se debía a la huelga de controladores aéreos en Francia (no he visto gente que esté más veces en huelga que ellos) y que estaba esperando a que le dieran permiso para despegar.

Por fin a las 17:38 despegamos. A la vuelta a Málaga escribimos a una empresa de reclamación de vuelos retrasados o cancelados pero nos dijeron que al ser el motivo una huelga de controladores aéreos, no había nada que pudieran hacer.

Este retraso en la salida de Barcelona hizo que llegáramos más de 3 horas tarde a Venecia. Por tanto, en vez de recoger el coche a las 17:00-17:30, nos dieron las 19:45, con la mala suerte de que a las 20:00 cerraba JoyRent (la empresa de alquiler de vehículos). Llamamos varias veces (puesto que la sede se encuentra fuera del aeropuerto y tenían que venir a recogernos con una furgoneta de cortesía) y nadie lo cogía… Nos preocupamos mucho… Finalmente atendieron el teléfono y vinieron a por nosotros, pero eran ya las 20:00 pasadas. ¿Consecuencia? 61 € de penalización por recoger el vehículo más tarde de las 20:00.

Como supondréis, mi enfado era monumental, y el día no hacía más que ir de mal en peor… Al subirnos al coche, además, descubrimos que era automático y no manual. Miguel no tuvo mucho problema porque ya los condujo en Japón, pero me pareció muy mal porque al hacer la reserva, el coche especificado era manual…

Salir tan tarde implicó que se nos hizo pronto de noche. Para salir de Venecia hacia Eslovenia hay que tomar la autovía (de pago) y con multitud de radares por todos lados. Nosotros llevábamos nuestro GPS que los avisaba, pero no vimos que estuvieran señalizados en la carretera. El trayecto de peaje nos costó 10.20 €.

Nos quedaban muchas horas de carretera, así que decidimos parar para cenar en Autogrill Fratta Sud (Cheff Express). Aunque la comida era bastante cara (32.80 €), al menos, después de los tristes bocadillos del aeropuerto, pudimos comer bien y caliente.

Íbamos preocupados porque para conducir por las autopistas de peaje en Eslovenia hay que llevar en el coche una pegatina que se llama Vignette (viñeta). Leímos que en la primera gasolinera que hay al pasar a Eslovenia las venden, y te ahorras la multa (de hasta 300 €), pero con el día de despropósitos que llevábamos, nos quedábamos más tranquilos si ya la llevábamos desde Italia. Podéis comprar la viñeta en Italia, antes de llegar a la frontera, en el restaurante donde cenamos: Autogrill Fratta Sud (Cheff Express). Nosotros compramos la viñeta para una semana de uso por 15 € (para turismos es la clase 2A). Se coloca en la parte superior izquierda del coche y al entrar a las autopistas, las cámaras leen automáticamente la pegatina.

Cenados y con nuestra viñeta en la luna del coche,  nos dispusimos a continuar nuestro camino hasta Bled por una carretera en obras, con postes luminosos que cegaban, mucha niebla y con tormenta como banda sonora.

Cuando por fin llegamos al alojamiento a las 0:00 de la noche me faltó besar el suelo… Roberta, la dueña del apartamento estaba esperándonos. Fue una mujer muy amable y comprensiva con nosotros. Apartamentos Roberta fue de los mejores alojamientos que hemos tenido, salvo por un pequeño inconveniente que os contaré en la entrada del día siguiente. El apartamento era muy amplio, luminoso, tranquilo, completo y bonito.

Una excelente opción para buscar alojamiento de este estilo es a través de la web de Airbnb. Como colaborador de Airbnb, recibiré una bonificación si reservas a través de este enlace, lo que ayudará al mantenimiento de nuestro blog.

Era tarde, estábamos cansados y estresados del día de viaje, así que tras ducharnos volamos a la cama.

Para ver más fotos, pinchar aquí.

DÍA 2: SUR DEL TRIGLAV 

ÍNDICE DEL VIAJE

Si os ha gustado la entrada y os ha sido útil para organizar vuestro plan, agradecería mucho vuestra ayuda para el mantenimiento del blog.

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2 comentarios en “DÍA 1: MÁLAGA – VENECIA – BLED

  1. Qué ganas tenía de que publicaras el viaje de Eslovenia y Venecia, para disfrutar de tus explicaciones y lo vivo como si estuviera allí mismo, voy a disfrutar del viaje día a día

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