RUTA QUEJIGALES – CERRO ALCAZABA

Provincia: Málaga
Población: Parauta
Tipo de recorrido: Lineal
Recorrido: 10.30 km
Desnivel acumulado: 579 m
Dificultad: Moderada – Difícil
Época recomendada: Primavera
Fecha de realización: 20/01/2018

Había nevado la semana anterior y yo iba con toda la ilusión de ver nieve. Por ello pusimos rumbo a la Sierra de las Nieves para ver si había suerte y de paso visitabamos el Cerro Alcazaba.

Según nos íbamos acercando, mis esperanzas iban bajando… Aparcamos en el Área Recreativa de los Quejigales. Había muchísima gente y nos costó encontrar un hueco. Obviamente no era la única que venía a ver la nieve.

Tras aparcar el coche, comenzamos la ruta. Primero por una amplia pista forestal, pero enseguida giramos a la derecha para cruzar por encima de un pequeño puente de madera y adentrarnos en un inmenso pinar.

Poco a poco el desnivel a superar se va haciendo más intenso. Entramos de lleno en la Cañada del Cuerno, con mucha gente y nada de nieve.

La Cañada del Cuerno es territorio de pinsapos. Por desgracia son muy viejos y muchos están en muy mal estado.

Tras una subida continua, poco a poco vamos saliendo de la Cañada del Cuerno y los pinsapos dejan paso a los pinos, de lo más originales.

Cuando llegamos al Puerto de los Pilones, comenzamos a ver algo de nieve: los restos aún no derretidos de la nevada de días anteriores. Esto sería lo máximo que podríamos ver hoy.

Un anciano pinsapo se encuentra solo en medio del puerto. El viento es terrible y la sensación térmica baja mucho. Es todo un valiente.

Llegamos de nuevo a una amplia pista forestal en la que un cartel nos recuerda que los perros deben ir atados. Habíamos visto muchos sueltos hasta ese momento, y los que seguiremos viendo…

Entramos en un inmenso quejigal un poco triste porque al ser invierno no tienen hojas. Debe ser bonito verlos con hojas.

En un punto que NO viene indicado, nos salimos del sendero que nos llevaría al Torrecilla y encaramos el camino al Cerro Alcazaba.

He de avisar que en muchas partes del camino NO hay sendero, y cuando lo hay, se pierde fácilmente. Hay grandes tramos en los que andamos directamente por las piedras. Algunas son grandes moles y otras inmensas lascas que parecen azulejos. Vemos curiosas formaciones, y cómo alguien se entretuvo en hacer un pequeño dolmen.

Aunque no hay un camino claro a seguir, la mayor parte del tiempo vemos a lo lejos el cerro que nos sirve de guía. Aún así ES IMPRESCINDIBLE ir siguiendo el track con el GPS activado, puesto que hay una zona en la que un cortado os impide el paso y puede ser peligroso.

Durante el tramo hasta el cerro, recordé por qué odio las rutas en invierno. El sol está muy bajo y constantemente de frente, lo que resulta muy incómodo, sobre todo para nuestra pobre Luna que es albina. Es por ello que recomiendo hacer esta ruta mejor en primavera.

Por fin llegamos a las faldas del Cerro Alcazaba y toca subir. Sólo se puede hacer por el punto por el que lo hicimos nosotros. No es peligroso, pero para personas no acostumbradas a la montaña puede resultar compleja.

Salvo un tramo en el que caminamos por grandes bloques de piedra muy separados entre ellos, Luna hizo toda la subida ella solita (con sus casi 12 años en sus patitas), por lo que se la veía muy orgullosa cuando por fin llegamos a la cima.

Las vistas eran muy bonitas, pero el viento que nos acompañó hasta ese momento era aún más intenso aquí y hacía muy desagradable permanecer en la cima.

Ahora tocaba volver sobre nuestros pasos y de nuevo la bajada no era demasiado sencilla. Al menos es un tramo corto

Ya no teníamos el sol de frente como antes pero el aire frío cortaba. Yo me abrigué el cuello y Miguel se puso el gorro de nieve.  Nos tocaba de nuevo volver a hacer el camino sobre piedras. Aprovechamos un pequeño abrigo en las rocas para almorzar.

Cuando llegamos al sendero del Torrecilla, pensamos si hacer una circular más amplia o volver por el camino conocido. No soy mucho de hacer las rutas lineales, pero el terreno había sido muy cansado por tanta roca, el intenso aire frío nos provocó dolor de cabeza, y al ser invierno, el sol estaba ya bastante bajo. Como nos quedaban aún casi dos horas de coche para volver a Málaga, decidimos volver sobre nuestros pasos. Pero como regalo, disfrutamos de las vistas de Gibraltar.

El camino de vuelta por la Cañada del Cuerno fue bonita, pero había muchísima gente con niños buscando nieve, por lo que en vez de ser un sitio mágico, era un lugar ruidoso y atestado. Incluso vimos a una familia de 4 personas sentadas comiendo ¡en medio del sendero! Obligando a los senderistas a salirse del camino por una zona más compleja para superarles… Otro motivo más para recomendar hacerla en primavera.

Tardamos en total 5 horas. La ruta es bonita aunque creo que las condiciones climáticas y la gente hicieron que no disfrutáramos igual del lugar. La califico como moderada – difícil porque el tramo para llegar al Cerro Alcazaba no tiene sendero, el terreno es pedregoso y hay que llevar GPS.

Os recomiendo leer la entrada: Consejos para hacer senderismo.

Para ver más fotos, pinchar aquí.

Para descargar la ruta, pinchar aquí.

Si os ha gustado la entrada y os ha sido útil para organizar vuestro plan, agradecería mucho vuestra ayuda para el mantenimiento del blog.

Donar PayPal

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .