RUTA MIRADOR DE LA CAMPANA

Provincia: Málaga
Población: Casarabonela
Tipo de recorrido: Lineal
Recorrido: 5.44 Km
Desnivel acumulado: 344 m
Dificultad: Moderada – Difícil
Época recomendada: Primavera
Fecha de realización: 16/12/2017

Hacíamos nuestra tercera ruta por Casarabonela después de La Calzada Romana y el Pico Valdivia (cuya ruta empieza muy cerca de ésta).

Como otras veces, íbamos sin tener mucha información de la ruta y sin duda fue un poco suplicio…

Aparcamos el coche en un apartadero de la carretera donde caben varios vehículos (coordenadas: 36.800473, -4.866912).

Bajamos un poco por la carretera y nos desviamos a la izquierda, saliendo por un sendero junto a un cartel de la Cañada Real de Ronda. Llegamos a un pequeño riachuelo complicado de superar porque estaba muy embarrado por el frío y la rociada de la noche anterior. Estábamos a 6 ºC.

A partir de ahí el camino era una pista forestal cómoda aunque bajo la sombra de la montaña, lo que hacía que no pudiéramos entrar en calor. Anduvimos hasta llegar a la altura de nuestro destino de hoy: el Mirador de la Campana. Desde abajo se veía perfectamente la ventana de roca tan característica de este lugar.

Volvimos sobre nuestros pasos y nos dispusimos a comenzar la subida. Ojo, porque es sencillo saltarse la salida del sendero que queda a la izquierda.

Pronto pasamos de la sombra de la montaña a una zona más despejada donde el sol de frente nos cegaba. Yo llevaba mis gafas de sol, Miguel cambió el gorro de lana por la gorra, pero Luna la pobre, albina como es, apenas sí veía nada. Este tramo se hizo bastante incómodo porque en invierno el sol está muy bajo, por lo que es recomendable hacerla en primavera.

Pasada esta parte, entramos en un bosque de pinos o como lo llamaba Miguel «el inicio del camino de cabras». Y lo de camino de cabras era literal: un terreno fangoso, con mucho desnivel e incómodo. Se veían en el suelo las derrapadas de las pezuñas.

Pero sin duda, lo peor estaba por venir, ya que nos perdimos… Seguimos un sendero más o menos marcado y cuando quisimos acordar, nos habíamos desviado mucho y tuvimos que volver sobre nuestros pasos. Señalo con un waypoint llamado «ojo subida (no recto)» para que no os pase lo mismo.

Esta ruta nos resultó estresante porque había que ir pendiente en todo momento del GPS. Hay mil senderos y es muy sencillo desviarse. Lo escarpado del terreno, el estar en umbría, el aire frío y el sendero tan sutil, tampoco ayudaban.

Por fin llegamos a un tramo  por dentro de un bosque de pinos que, aunque seguía teniendo bastante desnivel, era más sencillo de seguir.

Poco a poco el desnivel se hizo más suave y el terreno más sencillo, hasta llegar al Mirador de la Campana.

En directo, la caída y el tamaño de la oquedad resultaban más impresionantes, y las vistas eran muy bonitas.

En el plan inicial, íbamos a hacer una circular tras ver el Mirador de la Campana, pero después de ver cómo era el terreno hasta ese momento, y sin tener claro cómo sería el resto de la ruta, decidimos volver sobre nuestros pasos. Habíamos tardado demasiado entre estar pendientes del GPS, pérdidas del sendero… así que pusimos camino de vuelta.

Como era volver sobre nuestros pasos, nos costó menos esfuerzo, pero aún así debíamos estar atentos. Ojo porque a la vuelta, hay un punto en el que la tendencia es seguir un sendero más amplio pero tenéis que comenzar a bajar, es el waypoint que llamo «ojo desvío».

El terreno seguía estando enfangado y Luna parecía tener prisa por acabar porque no dejaba de tirar de mí. A la subida, con el esfuerzo, la temperatura era asumible, pero a la bajada el frío era más intenso.

Tras finalizar el tramo complicado y volver a la pista forestal, como era temprano y temíamos que el coche estuviera aún a la sombra de la montaña, decidimos parar a visitar un antiguo cortijo abandonado y comer allí.

Encontramos una roca al lado de un árbol que parecía preparada para nosotros. En el almuerzo, nuestra abuelita de casi 12 años aprovechó para descansar un rato calentita al sol.

Tras el almuerzo pusimos camino de vuelta al coche.

Como he comentado, la ruta, aunque corta, resultó compleja, no sólo por el terreno, sino por la facilidad para perderse. El track que os paso está modificado para que quede limpio sin todas las salidas de ruta que sufrimos nosotros.

Creo que es recomendable hacer la ruta en primavera, cuando el sol está más alto, y nunca después de lluvias, pues el terreno resbalaría aún más.

En las caras de Luna se puede ver la evolución de la ruta. Cómo empezó, cómo continuó tras la subida y bajada embarradas, y lo feliz que volvía al coche tras su siesta al sol durante el almuerzo… 😛

Os recomiendo leer la entrada: Consejos para hacer senderismo.

Para ver más fotos de la ruta, pinchar aquí.

Para descargar la ruta, pinchar aquí.

Si os ha gustado la entrada y os ha sido útil para organizar vuestro plan, agradecería mucho vuestra ayuda para el mantenimiento del blog.

Donar PayPal

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.